A mi no me sorprendió perder en pasado
sábado en Santander. Es una película ya vista muchas veces. Un equipo que
domina pero no marca y el otro llega una vez, o dos (o tres como el otro día) y
gana. De hecho, lo habitual en los últimos tiempos ha siso que nosotros fuésemos
ese equipo ramplón que con poco sacaban los puntos de forma inmerecida, aunque nosotros
no lo quisiéramos ver.
Dicho lo cual, y con la
tranquilidad que da el paso del tiempo, tenemos que analizar ciertas cosas
tanto del equipo como del entrenador. Empecemos por Sergi. Decía al final de la
ultima entrada que “Sergi esta en un periodo de aprendizaje”. Pues bien, en mi opinión,
una de las primeras lecciones que ha aprendido no ha sido demasiado buena. Tras
el partido de Jerez, donde el equipo mereció más pero se trajo dos goles en
contra, el Recre foráneo se ha destacado por ser más precavido y optar por un
centro de campo de más control y menos toque. Eso nos da posesión pero poco
peligro. Si tanto queremos compararnos con el estilo Barça lo primero que
tenemos que ver es que en ese equipo la gente se mueve. Jugar con
Dimas-Montoro-Matamala te obliga a tirar a Valle a una banda. Es obvio que el jugador
no tiene ni velocidad ni fondo para jugar hay, con lo cual lo estamos echando a los leones y a no
mucho tardar la admiración que provoca en el Nuevo Colombino dará paso a
silbidos y abucheos. Tampoco ayuda poner a Ernesto por la otra banda. Un
futbolista que la sabe poner pero que tampoco sabe moverse ni tiene velocidad. Eso
a la larga durante el partido obliga a hacer cambios no solo hombre por hombre
sino un carrusel de movimientos de un lado para otro, dando lugar a casos como
el de Chuli, que empezó por el centro, con la entrada de Brozek se fue a la
izquierda y terminando por la derecha al hacer el último cambio. Yo creo que un
entrenador triunfa cuando tiene personalidad y para mi personalidad es jugar
siempre igual, sea contra quien sea y en el campo que toque. Si en casa vamos a
sacar un centro de campo que apuesta por una cosa y fuera otro, entonces tengo
que decir que me decepciona.
Del equipo diré que, a pesar de
que me ilusiona mucho y me parece que tenemos una gran plantilla en relación con
otros años, a veces demuestra un espíritu “infantil” en el sentido de que
encaja un gol y se descompone. Como si tuviera la obligación de empatar en
menos de 30”. Así llego la derrota de Jerez y así llego en Santander. Creo que
tenemos muy floja la portería pero es lo que tenemos, así que no voy a usar ese
argumento.
Dicho todo lo cual y a pesar de
la derrota, tengo que admitir que a mi el primer tiempo del Recre me gusto. El
Recre en casa se muestra solido y si logramos centrarnos fuera podemos pensar legítimamente
en los play-off. Veremos que tal se nos da el partido contra el Lugo.